Grafología Clínica - La Kehile

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NOTIKEHILE
 
GRAFOLOGIA CLÍNICA
 
HOGAR DISFUNCIONAL, VIOLENCIA Y FAMILIA
 
“INDICADORES DE ABUSO FÍSICO, SEXUAL EN NIÑOS Y ADOLESCENTES”
 
Drte. Shulem Gavriel Sansoube

 
 
TÉCNICAS DE GESTALT EN LA PSICOTERAPIA INFANTIL (ante la problemática del abuso y violencia) [continuación]:  
 
 
Cuando se trabaja en un grupo de niños, el caldeamiento,  consiste en distribuir los personajes, preparar las escenas y propiciar la confianza... Termina cuando el director ha seleccionado al protagonista, se acerca a él y lo invita a pasar al escenario.  En la terapia de niños, esta segunda fase corresponde al momento cuando propiamente se inicia el juego.
 
 
Al principiar la ACCIÓN, la labor del terapeuta es mantener el contacto con el niño... introduciremos cambios en los guiones únicamente con la finalidad de propiciar el darse cuenta de alguna situación significativa,  pidiendo para ello al niño que se extienda en un diálogo, que exagere un tono de voz, que repita algo que ha dicho y luego facilitando el aprendizaje que pueda obtener de esta representación.  

 
En la fase de acción puede incluirse una técnica de Guestalt, “la silla vacía”.  Se utiliza para trabajar alguna polaridad y consiste en que el niño haga una inversión de roles, tomando el diálogo de un personaje y luego cambiando de roles.  Al mismo tiempo se le pide que cambie de lugar, de manera que de un lado quede “sentado” un personaje o parte de él mismo y en la otra silla quede “sentada” la otra parte.  
 
 
La tercera parte del psicodrama es la PARTICIPACIÓN cuyo objetivo es reintegrar al protagonista al grupo y promover la catarsis grupal. Los participantes,  recuperan lo que han aprendido de la escenificación, en la que proyectaron partes suyas, así como lo que dejaron allí, tales como situaciones que no deseamos repetir, o roles estereotipados.  
 
 
Etapas de la Psicoterapia Gestalt infantil,  Guadalupe Amescua (Psicoterapeuta Gestalt) propone 3 etapas en este proceso, son:
 
 
1)                 Contacto y juego repetitivo: El orden en que se presentan las etapas no es necesariamente 1, 2 y luego 3. Lo que indica en qué momento está el niño, es cuál de ellas predomina.  En esta etapa el niño ya pasa a un juego creativo y expresivo, se relaciona con los juguetes de otra manera y su diálogo y expresión son más fluidos.  Al haber plena confianza en el terapeuta el niño puede comportarse natural y espontáneo.                     
 
2)                 Juego creativo y expresión: Integración del yo, este comportamiento lo muestra a través de su cuerpo, brinca, juega con cojines, actúa, platica abiertamente, baila. Esta situación, no siempre es bien recibida por los padres, porque lo prefieren introvertido, quieto y que no moleste  nadie. Los padres, en este momento, que el niño durante la terapia, deben comprender que la terapia, ayuda al niño a ser natural y auténtico, no es el modelo que ellos quisieran.
 
3)                 Autoexpresión e integración: El niño integra todas sus potencialidades, se “re-descubre” y no tiene ningún límite para reconocerlo y celebrarlo. A través del juego, demuestra cómo se siente, busca su afirmación y aceptación exterior, en esta etapa el terapeuta facilita la expresión de apoyo y autoestima. “Apoyo y autoestima”. (Amescua Guadalupe, 1996, Pág. 128).  
 
 
El niño se reconoce como una persona única y entonces hay que hacerle saber a él, y a sus padres, que está listo para dejar el proceso, primero se espacian las sesiones a cada 15 días, hasta que se pueda hacer el cierre. La intención del cierre es que el niño pueda recuperar todo lo que vivió durante la terapia y darse cuenta de su cambio.  Esta expresión del niño puede ser verbal, con un dibujo o con expresión corporal.  La despedida del niño no sólo es del terapeuta, sino de sus juguetes y todo lo que empleo en su proceso.  La intención es que estos niños se integren mejor a su ambiente dándose menos rechazo y menos agresión entre ellos y los que lo rodean.  
 
A través de la Psicoterapia Gestalt, los niños se expresan más libremente, son más creativos y siguen creciendo, habiendo recuperado su autorregulación organísmica que había estado interrumpida (Amescua, Guadalupe, 1996).   
 
 
Una de las opciones de ayuda al niño que ha sufrido maltrato, es la Terapia Gestalt, que a través del juego, el dibujo y la expresión corporal, ayuda al niño a expresar sus sentimientos, a canalizar la energía que le provoca el enojo (que le genera el ser maltratado) y a recuperar su sentido figura/fondo de sí mismo.  Los buenos resultados de esta ayuda dependerán de la relación que se dé entre el niño y el terapeuta, relación que ayudará a que el niño vuelva a tener confianza en el mundo que le rodea.  
 
 
En el caso del niño maltratado, se aplica la Terapia Gestalt igual que en cualquier otro caso, la diferencia radica en el tiempo que necesita el niño para su desarrollo emocional y recuperación de sus capacidades.  La etapa de juego repetitivo, suele también llevarse varios meses, a través de los cuales pudiera pensarse que no está habiendo avance en el proceso.  
 
 
Desde mi experiencia, puedo decir que tener información más clara de lo que el problema del maltrato al menor significa, el ver que sí hay opciones para atenderlo a tiempo, y el confiar en que el niño nos muestre todas sus capacidades, puede llevar al padre o tutor a tomar mejores decisiones sobre cómo guiar al pequeño, a partir de sus necesidades y no sólo a partir de las propuestas hechas por gente estudiosa de esta problemática, pero ajena al menor. El darle la oportunidad de mostrarnos  sus habilidades, él mismo va indicando cuál es la ayuda que necesita, puede no coincidir con la que nosotros creemos que es la ayuda adecuada para él.     
 

 
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