Beth Itzjak - La Kehile

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Eugenio Sue 20, Polanco. Teléfonos: 5280.9940, 5280.9296.

Varios fueron los símbolos utilizados por el rey Salomón al edificar el Templo de Jerusalén. Querubines, palmeras, capullos abiertos y leones fueron los elementos escogidos para embellecer la Casa de D-os. Los leones, incluso, se repitieron a los lados del trono personal del rey. (Reyes I,10:20).

En la sinagoga Bet itzjak encontramos un conjunto escultórico sobre el Aron Hacodesh, obra del artista Adir Ascalon, donde vemos dos leones en su contorno metálico pardos sobre dos patas, a ambos lados de las Tablas de la Ley. La figura simbólica del león se menciona desde el Génesis (49:9), el Deuteronomio (33:22), y los libros de Ezequiel (1:10,10:4) de Daniel (7:4) y de Amos (3:12), entre otros, reiterando su representación en el folklore y en el arte judío.

El par de leones parados sobre sus patas definen en honor, el valor, el poder divino. Simbolizan, asimismo, la fuerza sobrenatural que proporciona el balance y la elevación espiritual; y como parte de una tradición de diseños heráldicos, acentúan la relación entre los elementos terrenales y el infinito, entre el ámbito celestial y el metafísico, con la única finalidad de alcanzar la armonía universal.

Dentro del repertorio artístico, el león fue un símbolo utilizado en sinagogas antiguas, sarcófagos, amuletos y lápidas de cementerios, con la intención de perpetuar la tradición judía. El león ha sido representado para proteger lugares sagrados y tesoros por dormir con los ojos abiertos.  Además está relacionado con ideas mesiánicas, ya que es el emblema de la tribu de Judá, de la cual se cree vendrá el Mesías.

Es interesante enfatizar que los pares de animales mencionados en la Tora, como los pavos reales, los ciervos, los pájaros y los leones son parte del balance de la Creación, y por lo tanto fueron descritos en sinagogas a ambos lados de la Menorah, de una corona, o bien de las Tablas de la Ley coronadas, como es el caso de esta sinagoga.

Buscando un Nuevo Espacio de Oración.

Polanco: río que cruzaba una gran superficie en las cercanías de la Hacienda de San Juan de Dios de los Morales. La hacienda se fracciono ¨los campos que habían sido alfalfares, hábitat de conejos, coyotes, ardillas y, posiblemente, venados, eran absorbidos por una ciudad voraz que se proyectaba a lo largo del Paseo de la Reforma…¨ La ribera del río es hoy Campos Eliseos; allí se construyeron las primeras casas de una colonia que fue urbanizándose a mediados de los treinta y ahora es la zona hotelera más importante de la Ciudad de México. Muy cerca de allí se creó una sinagoga.

En los años cincuenta varias familias asquenazí eligieron cambiar su lugar de residencia a la colonia Polanco, a ellas les siguieron otras. Como siempre ocurre, los rezos se organizaban en casa particulares, pero cada vez llegaban más colonos, entonces surgió el deseo de tener una sinagoga más formal, lo cual fue planteado a la Keile. Entonces se consiguió una casa en Eugenio Sue, la que rento y acondiciono para los rezos en 1953. Con el tiempo y el aumento de judíos en la zona en 1955 se compró la casa por doscientos mil pesos; se remodeló y reinauguró un año después.

Más adelante se adquirió al casa adjunta, se demolieron ambas casas y se construyo una sinagoga. En todo este proceso no faltaron los problemas, pues simultáneamente se erigía el edificio de la comunidad en la calle Acapulco; no obstante se consiguió reunir donativos y celebrar la colocación de la primera piedra en 1964. Para no suspender los rezos, se rento una casa en Campos Eliseo, hasta la inauguración de la sinagoga en 1967.

Se le nombra Beth Itzjak (la casa de isaac) en honor del señor Isaac Meyer Wais Burd, persona entregada y activa en el proceso de la construcción, además de que donó el Aron Hacodesh. El ingeniero Boris Albin tuvo libertad total para diseñar y construir. Sin un modelo a seguir, piensa que sus únicas imágenes de sinagogas fueron las que conoció en su infancia: en Brodsky, Odessa y en Harvin, China, ambas sinagogas tradicionales asquenazí.

La arquitectura obedece a un estilo contemporáneo internacional, austero y funcional con amplios espacios casi desprovistos de elementos ornamentales. Es un espacio de novecientos metros al que se le saco el máximo provecho y se hizo un templo con mil asientos. Llama la atención la fachada, pues solo dice el nombre y numero de la calle. Nada indica la presencia de una sinagoga, y ello fue deliberado: el constructor prefería la discreción, la neutralidad.

La bima original era fija y se cambio a móvil para que no estorbara al cortejo nupcial. Se utilizo madera más que otro material, y recubrimientos acústicos en los plafones. La orientación del Aron Hakodesh no es la correcta, al oriente, porque el terreno no lo permite; esto trajo mucha polémica, y el rabino Hershberg dijo: Es mejor tener una sinagoga con un Aron Hakodesh al poniente, que no tener sinagoga.

A pesar de que la mayor concentración de judíos asquenazí se encuentra ya en otras colonias, sobre todo los jóvenes, los rezos se llevan a cabo diariamente en la mañana y en la tarde con unas veinte personas, lunes y jueves son los más concurridos por ser días de lectura de la Tora. Los viernes van más de cincuenta personas, y los sábados tienen dos minan: a las siete y media, y nueve y media de la mañana, con unas cien personas en total, incluyendo mujeres y niños. Los sábados se sirve una seudá que incluye herring o arenque, y dos o tres veces al mes un cholnt que dona la sinagoga.

Es muy importante la labor social y educativa que se lleva a cabo en Beth itzjak el día de hoy. Todas las tardes se ofrecen diferentes actividades, cursos de bar y bat mitzva. Talmud Tora para niños, clases de pintura. Aquí funciona un grupo llamado shorashim (Raíces) que acerca a jóvenes sin pareja; en este lugar se inicio una organización intercomunitario para la prevención en adicciones al alcoholismo y drogadicción llamado ¨Retorno¨, además se presta el salón de fiestas para todo tipo de conferencias. La organización juvenil Bnei Akiva, fundada en el centro y que tuvo sus años de esplendor en la colonia Hipódromo, ahora tiene grupos en tres lugares, este shul es uno de ellos.

Bet Itjak es un lugar de plena revitalización.

 
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